Música Quintanar

                   Indignados como estamos con la maldita guerra en la que nos han metido los políticos españoles, políticos que curiosamente no están de acuerdo absolulutamente en nada salvo cuando nos vamos a hacer la guerra; ¡tiene cojones la cosa¡
                    Desde musicaquintanar hemos creído tener un motivo más que suficiente para ponernos a indagar y bucear en la red a buscar opiniones sobre lo que opina el personal sobre el asunto.
                    Después de leernos multitud de artículos y opiniones. Unos ya sabíamos, más o menos, casi sin leerlos, su opinión. Otros, los de siempre, los más conocidos se deben al medio en el que trabajan y tienen que seguir la línea editorial de quien les paga.
                 Hemos encontrado dos artículos de opinión que nos parecen excelentes y que compartimos plenamente.
                            Sus autores son: Miguel Ferrari y Carmen Ferreras
               Estos son unos párrafos  resumidos, si quieres leer  los articulos completos puedes ir a la sección del blog «Mis otras páginas»
               Más madera. Nuestros políticos necesitan más madera. Es la guerra y toda la madera es poca para alimentar el fuego que nos hará olvidar la crisis y el paro.
                Es un truco tan antiguo como el mundo. Cuando las cosas van mal, los gobernantes de todo pelaje y condición ven la guerra una salvación. Une al pueblo contra un enemigo común, desvía el interés hacia ese conflicto y se pasa de puntillas sobre los problemas internos. El interés que han demostrado varios países europeos, entre ellos España, por empezar a bombardear Libia me ha parecido falto de argumentos de peso. Al menos que justifiquen una intervención militar per se. Esto parece más una nueva edición del viejo truco de ir a la guerra para que nadie se dé cuenta de lo mal que estamos. Vamos, el pan y circo de toda la vida. Porque ahora la guerra se ha convertido en más circo que antes y con menos gracia. La provoca siempre un payaso, hay luces y fuegos artificiales, se organiza como un teatro retransmitido por todas las televisiones y siempre gana el bueno, porque siempre hay un bueno de brillante armadura y un malo oscuro y perverso. Libia no es una excepción, aunque choca el inicio de un conflicto contra Gadafi cuando hace apenas unos meses era un líder que todos acogían y le reían las gracias.
                       Nicolás Sarkozy ha sustituido a Bush junior. Se ha metido de lleno en la guerra, no tanto buscando la paz y la justicia para un pueblo harto del sátrapa y las consignas de su libro verde, como tratando de respaldar a bombazo limpio el petróleo libio. Del país norteafricano lo que más importa a los líderes de la vieja Europa y al propio Barack Obama es el petróleo. Si Libia no tuviera petróleo, ni Otan ni Unión Europea ni Onu. Qué más es esta guerra que aquella librada por hutus y tutsis en Ruanda, donde la sangre corrió con la fuerza de los grandes ríos africanos. No se dijo ni pío. No interesaba. Era una guerra tribal y en esos casos es mejor no inmiscuirse. ¡Hipócritas!.

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