Víctor Manuel conquista Toledo con canciones de ahora y de siempre, arropado por una banda de gran nivel, dirigida por su hijo David San José —Con un sonido impecable y un diseño de luces especialmente cuidado, que realzó cada momento del espectáculo.
El Palacio de Congresos El Greco de Toledo acogió anoche a Víctor Manuel, que recaló en la ciudad dentro de su gira Solo a solas conmigo. Un título irónico, visto el respaldo masivo del público en cada una de las fechas del tour, que previsiblemente se prolongará hasta junio o julio, impulsado por el buen ritmo de venta de entradas.
La gira, iniciada en Santiago de Compostela, volvió a demostrar en Toledo que el cantautor asturiano conserva intacta la energía y la presencia escénica. Durante más de dos horas mantuvo al auditorio atento, emocionado y, en muchos momentos, entusiasmado. El público correspondió con una ovación final en pie que confirmó que Víctor Manuel sigue teniendo cuerda para rato.
Un directo sólido y una banda impecable
Arropado por una banda de gran nivel, dirigida por su hijo David San José —músico, compositor, productor y responsable del último disco que da nombre a la gira—, el concierto destacó por su impecable sonido y un diseño de luces especialmente cuidado, que realzó cada momento del espectáculo.
El recital arrancó con “Déjame, por Dios, que coja aire”, tema de su nuevo trabajo. “A veces hace falta coger aire”, comentó el artista, antes de enlazar con “Cómo voy a olvidarme”. A partir de ahí, el repertorio fue un viaje por algunas de las canciones más emblemáticas de su trayectoria: “El abuelo Víctor”, “Quiero abrazarte tanto”, “Nada nuevo bajo el sol”, “Bailarina”, “La madre” o “Cuélebre”, esta última con un guiño evidente a Trump y a la actualidad política y bélica internacional.
También hubo espacio para la memoria personal. Con “Cara al sol” evocó su infancia en el colegio de frailes, advirtiendo a quienes idealizan el pasado de que nadie debería desear un regreso a aquellos tiempos.
Emoción, complicidad y un dúo memorable
Entre los momentos más destacados de la noche estuvo la interpretación de “A dónde van los besos”, dedicada a ese amor platónico de juventud que, según bromeó, en su caso tuvo nombre propio: Brigitte Bardot. No faltaron “Ay amor” ni “Nada sabe tan dulce como su boca”, dedicada en su día a Ana Belén, seguida de una versión actualizada escrita cuarenta años después: “Gracias por todo”.
Uno de los instantes más emotivos llegó con “Solo canto por cantar”, interpretada a dúo con su hijo David San José– Piano y Voz-, una muestra de complicidad artística y familiar que el público celebró con entusiasmo.
Con “Solo pienso en ti”, Víctor Manuel recordó su paso por ese mismo escenario en 2023, cuando recibió el premio “Adaptación a una vida; una vida de cine” en la 15ª edición del Festival CiBRA.
Un cierre apoteósico
El tramo final del concierto estuvo marcado por el tema que da nombre al nuevo álbum y a la gira, “Solo a solas contigo”, seguido de “Cuando hablen de la patria”. El cierre definitivo llegó con “Asturias”, coreada por un auditorio completamente entregado y en pie.
Un regreso incontestable
El concierto en Toledo despejó cualquier duda —malintencionada o no— sobre la solvencia de Víctor Manuel en los escenarios. Con un derroche de energía, oficio y emoción, el cantautor demostró que sus canciones, tanto las nuevas como las de siempre, siguen conectando con un público fiel que continúa acompañándolo década tras década.
Texto y fotografías: Paco López









